Reflexiones

Aspectos de un Verdadero Líder I

Líderes al modo de Dios

Adán el Líder de la Creación

Dios inició el liderazgo creando a Adán y delegándole autoridad para que presidiera la primera creación. Todo lo sujetó debajo de él, menos el acceso al árbol de la ciencia del bien y del mal para que comprendiera sus limitaciones (Gn.1:26–28). Cuando escuchó la propuesta del diablo y la obedeció, dejó de ser administrador de Dios, perdió su autoridad y cambió su inocencia en culpabilidad. La humanidad entera quedó, entonces, bajo el maligno (1ªJn.5:19). Al hacerle creer a Adán que tenía algo superior a lo que Dios le había preparado, le arrebató su autoridad. Había desaparecido el liderazgo de Adán. Aspectos de un verdadero líder I.  

Vida Personal de un Líder

La vida personal del líder es esencial, pues si camina correctamente y lleva así la obra que el Señor le ha dado, esta florecerá y dará frutos perdurables; pero si es llevada incorrectamente, caerá de la gracia de Dios y se reflejará en su Ministerio e Iglesia, y por ende el avivamiento del cual forma parte se perderá. Es importante que los líderes cuiden y guarden su corazón con diligencia (Dt.4:9). Andando en integridad de corazón en todos los ámbitos de su vida (Sal.101:2), para que funcione su liderazgo. Pero hay peligros que pueden presentarse en la vida del líder, y de ellos hablan las Escrituras. Sí guardamos los mandatos de Dios, permaneceremos en Su amor (Jn.5:9,10). Las debilidades que pueden afectar un liderazgo son: El dinero; por lo que este no debe ser el objetivo de un líder ya que “… la raíz de todos los males es el amor al dinero” (1ªTi.6:10). Otra área frágil es la seducción por el sexo opuesto; el líder debe “andar por el Espíritu y no… de la carne” (Gal.5:16).

Porque Caen los Líderes

Muchos líderes han caído en esa trampa, un ejemplo lo vemos en la caída de uno de los ministerios más poderosos. Me refiero al de “Jimmy Swaggart”, quien tuvo que enfrentarse a un sonoro escándalo sexual que enlodó su vida, planteándose serias dudas entre el carácter de lo público y lo privado.  Las impactantes imágenes, dejaron estupefactos a los televidentes y dieron la vuelta al mundo. Otra área es el alcohol, de la cual Salomón dice: que aquel que se deja seducir por el vino no es sabio (Pr.20:1). Debemos ser sabios y evitarlo, para no ser de tropiezo a otros que crean está correcto hacerlo. Un líder debe ser prudente en todo lo que haga, sin olvidar que es un modelo a seguir e imitar. La clave de un buen líder está en la oración, en el estudio de la Palabra y en la pureza de su corazón. Es de sabios tomar notas y ponerlas en orden (Pr.22:20,21), enseñando a otros “todo el consejo de Dios” (Hch.20:27).

La Importancia de la Oración

La oración es el motor que mueve el corazón de Dios y es la fuente de donde emana la vida del cristiano; por ella surge la relación íntima con el Señor donde pedimos y esperamos Su repuesta. El Señor Jesús es nuestro modelo de una vida de oración, que incluso los discípulos querían que Él les enseñara a orar. Él dejó un modelo de oración “El Padre Nuestro” (Mt.6:9-13). Un líder debe saber que Dios es el “Padre nuestro que estás en los cielos”. Este reconocimiento nos da libre acceso para acercarnos a nuestro Padre celestial con la confianza de que Él nos escucha.

Santificado Sea Tu Nombre

Santificado sea tu nombre”, el nombre de Dios es tres veces Santo. Debemos procurar la santidad, pues sin ella nadie lo verá (He.12:14). “Venga tu reino” es anhelar que el Señor reine en nuestras vidas en todo momento y lugar. Él reina en nosotros cuando Cristo vive en nosotros. “Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”. El reino de Dios se inicia en nosotros al hacer Su voluntad. Jesús dijo: “Mi comida es hacer la voluntad del que me envió” (Jn.4:34). Busquemos la voluntad de Dios en cada circunstancia y deleitémonos en hacerla (Sal.1:1,2).

El Pan Nuestro de Cada Día, Dánoslo Hoy

“El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy” El Señor sabe que tenemos necesidades, pero desea que nos aproximemos a Él y confiemos en que Él nos proveerá (Fil.4:19). “Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros…” Siempre debemos pedir perdón por todos los pecados, sabiendo que seremos perdonados cuando perdonamos a otros.

Y No Nos Metas en Tentación, Más Líbranos del Mal

“Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal”; debemos clamar a Dios para que nos libre de la tentación, antes de llegue. Jesús dijo: “velad y orad para que no entréis en tentación” (Mr.14:38). Si él líder cae, la vida de muchos se afectará. “porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria”; no olvidemos que el reino y lo que este conlleva es de Dios, no nuestro. Él tiene todo el poder, la gloria y la alabanza, por siempre. La oración nos vuelve fuertes y nos capacita para usar la armadura de Dios, que hará efecto en un líder cuando este mantiene la oración y la comunión con el Señor. Lo que es la oración en un líder cristiano, es el entrenamiento al soldado para la guerra.

Los Líderes y las Batallas de Dios

En las Escrituras podemos ver líderes que combatieron en las batallas de Dios, tales como: Josué, Gedeón, Débora, etc., los cuales fueron entrenados por Dios para la pelea. Por lo que, el líder como soldado de Dios es equipado con cierta armadura, vemos en 1ªTi.2:3-4, que Pablo nos compara con soldados que pelean en guerra espiritual, y nos dice que nuestra lucha es espiritual, no contra personas, sino contra potestades de maldad que están organizadas y son más poderosas que el hombre. Pablo nos invita en Ef.6:12-18, a que tomemos la armadura de Dios, y la llevemos con fuerza; de nada sirve que un soldado tenga una gran armadura si no la puede llevar.

El Propósito de armarnos es resistir en el día malo, es decir, el día en que Satanás nos ataque podamos resistir. Por ejemplo, el día malo de Eva fue cuando escuchó la serpiente. Hay que velar en todo tiempo. Aspectos de un verdadero líder I.

La Armadura de Dios

La armadura está compuesta por: La verdad, para ceñir nuestros lomos. Los lomos son la fuerza del hombre. Los soldados en el ejército son entrenados para que sus lomos sean fuertes y soporten peso. El soldado romano en su armadura, usaba un cinto que lo ayudaba a moverse y pelear con facilidad, si no, era propenso a caer y ser vencido por el enemigo. En lo espiritual, si nos ceñimos bien con la verdad es imposible que caigamos. La coraza de la justicia. Su finalidad es proteger el corazón del soldado; representa la justicia que hemos recibido de Dios en Cristo. Mediante ella es que somos aptos ante Dios (Fil.3:9). Esta justicia debe estar en nosotros (Mt.5:6). “tu justicia para con los rectos de corazón” (Sal.36:10). Aspectos de un verdadero líder I.

Los Pies Representan Nuestro Andar

Calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Los pies representan nuestro andar. Somos portadores de la paz de Dios. Los soldados romanos usaban sandalias sujetadas a los pies y tobillos, ligeros para la batalla. Los pies en la Biblia representan la evangelización de los perdidos (Is.52:7). Pablo quiso decir, la evangelización es una tarea que cumplir y un arma para usar frente al enemigo.

El Escudo de la Fe

El escudo de la fe. El escudo habla de protección, los soldados romanos usaban un escudo largo que cubría el cuerpo casi completo. Nuestra fe debe cubrirnos y protegernos totalmente de los ataques del enemigo. “El justo por la fe vivirá” (Ro.1:17). Un soldado sin escudo era un soldado vulnerable y un creyente sin fe será vulnerable cuando tenga que apagar los dardos del enemigo lanzados con duda, miedo y desanimo. Cubrámonos con el escudo de la fe, y vivamos por ella. Aspectos de un verdadero líder I.

El Yelmo de la Salvación

El yelmo de la salvación cubre nuestra mente. Un yelmo era un casco que protegía la cabeza del soldado; protejamos nuestra mente de todo pensamiento que trate de confundirnos, tengamos la mente de Cristo (1ªCo.2:16), humildes, rectos y puros, despojando todo pensamiento injusto (Is.55:7-9). Por tanto, cuando nos vestimos con el yelmo de la salvación, poseemos una mente celestial, haciendo la voluntad de Dios y entendiendo Sus caminos.

La Espada del Espíritu

La espada del Espíritu, es la Palabra de Dios. Su palabra debe estar siempre en nuestra boca. Una espada con buen filo, corta al instante y si se usa adecuadamente será un arma agresiva, cortante, que penetra, parte, discierne (He.4:12). Jesús la usó cuando fue tentado por Satanás y lo derrotó al decir “escrito está” (Lc.4:4). Así nosotros podemos vencer diciendo “escrito está”, hiriéndolo, echándolo fuera y ganando la batalla en los momentos de tentación (Mt.4:4-7). Como soldado de Cristo no debemos envolvernos en las cosas del mundo, para servir con agrado a Aquél que nos ha llamado como soldado. Aspectos de un verdadero líder I.

Consejo Para los Líderes

En conclusión, como líderes debemos permitir que Dios guie y moldee nuestra vida, carácter y personalidad, conforme a Su voluntad. Él hace que no nos igualemos a los líderes del mundo. Todo líder tiene que llevar una vida personal con integridad de corazón, humildad y pureza, caminando por las sendas de verdad, y haciendo la voluntad de Dios. Recordando que es un ejemplo para aquellos que dirige, ya que su conducta pública y privada está siendo observada y su firmeza no debe estar en sus propias fuerzas, sino en la de Dios, “estad en guardia, no sea que, arrastrados por el error de hombres libertinos, caigáis de vuestra firmeza” (2ªP.3:17).

Cristo Modeló un Verdadero Liderazgo

La vida de oración de un líder es vital, porque ella es el motor que mueve el corazón de Dios y lo lleva a un plano de intimidad con nuestro creador. Su modelo debe ser Jesús, andando como Él anduvo (1ªJn.2:6), reconocer que la oración reduce nuestras pretensiones y abre la puerta para conocer más de cerca a Dios y “Sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguien teme a Dios …” (Jn.9:31), “la oración eficaz del justo, puede mucho”(Stg.5:16). El líder como un soldado de Cristo, debe llevar toda la armadura de Dios, emplear la Espada del Espíritu tomando en cuenta que todas las partes de la armadura de Dios son para usarlas y defendernos del enemigo. Si queremos vencerlo, es preciso que nos revistamos de ella, es la única forma de vencer y hacerle frente. Aspectos de un verdadero líder I.

Sabiendo que “las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas”.

(1ªCo.10:1)

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